Gestión de Requerimientos: Garantía de Éxito en los Proyectos TI

El 75% de las organizaciones gasta un tercio de sus recursos destinados a desarrollo e implementación a causa de su inmadurez en la definición de requerimientos. Esto quiere decir que los requerimientos mal definidos impactan negativamente en el desarrollo, rendimiento y soporte de las aplicaciones de negocio. Tsoft y HP tienen la solución para este problema.

La forma en la que una organización define y genera los requerimientos de software es decisiva en el éxito o fracaso de un proyecto de TI y del negocio. Aunque las organizaciones han invertido fuertemente en gestión de proyectos y desarrollo, muchos proyectos aún se desmoronan debido a requerimientos pobremente definidos.

Entre los problemas mas frecuentes que se encuentran en la gestión de requerimientos podemos mencionar:

  • Falta de trazabilidad entre requerimientos y con otras entidades (casos de prueba, defectos y código fuente).
  • Complicaciones para controlar las versiones y aprobaciones.
  • Ineficiencia de los Analistas de Negocio por no contar con herramientas adecuadas.

El objetivo de la gestión de requerimientos es maximizar la posibilidad de que una iniciativa de desarrollo o mantenimiento genere aplicaciones que funcionen según lo deseado por el negocio. La gestión de requerimientos es un proceso que incluye la captura, documentación, análisis, priorización y conciliación de requerimientos, y posteriormente el control, administración y supervisión de cambios y riesgos. En su versión más eficiente debería ser un proceso continuo que ocurre durante todo el ciclo de vida de las aplicaciones.

Si bien es cierto que las herramientas de gestión de requerimientos no pueden mejorar la calidad de los requerimientos por sí mismas, pueden aportar valor en distintos roles y áreas:

  • Los analistas de negocio pueden mostrar fácilmente a los stakeholders por qué ciertos requerimientos tienen prevalencia sobre otros.
  • Durante el diseño puede conocerse exactamente qué características se esperan de la aplicación, como rendimiento, escalabilidad y usabilidad.
  • Los desarrolladores pueden conocer qué nivel de dedicación deben tener para desarrollar funcionalidades específicas.
  • El equipo de aseguramiento de calidad de software puede determinar el nivel de esfuerzo necesario para cada requerimiento y decidir si tiene sentido asignar mayor esfuerzo según la criticidad de los requerimientos desde el punto de vista del negocio.

Una solución moderna debería cumplir con los siguientes cuatro principios de la gestión de requerimientos:

  1. Captura de los requerimientos en un repositorio centralizado para proveer una “única versión de la verdad”
  2. Estandarización de los requerimientos para que todos trabajen de forma unificada.
  3. Trazabilidad entre requerimientos y otras entidades – releases, procesos de negocio, casos de prueba, defectos, código fuente…
  4. Colaboración para asegurarse que se están capturando los requerimientos correctos.

Desde Tsoft proponemos basar las mejores prácticas del mercado sobre una solución de software líder logrando de esta forma una combinación diseñada para ser utilizada por analistas de negocio, desarrolladores y equipos de aseguramiento y control de calidad de software a lo largo de todo el ciclo de vida de las aplicaciones. Partiendo de requerimientos bien definidos y un plan de pruebas basado en el riesgo los equipos de desarrollo y control de calidad ganan en visibilidad y pueden enfocar sus esfuerzos en las necesidades de negocio de mayor prioridad.